Martes, 10 Octubre 2017 15:03

Buenas prácticas en evaluación de aprendizajes en Educación Superior

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Ya es una idea de consenso que la evaluación se ha convertido, en este último tiempo, en un foco central dentro del ámbito educativo, protagonismo que no es sólo desde ámbitos académicos, sino que también desde el ámbito político, dado que se le considera como requisito esencial para la mejora de la calidad educacional, exigiéndosele ampliar sus límites para que pueda ser aplicada de modo efectivo al conjunto del sistema educativo.

Así, educadores, administradores, padres, alumnos y toda la sociedad en su conjunto son más conscientes que nunca de la importancia de las repercusiones que se derivan del hecho de evaluar y de ser evaluados. Por su parte, los movimientos de Reforma Educacional de los últimos años han significado grandes cambios en el currículum, desde la selección de objetivos y contenidos de la educación hasta los métodos de enseñar en las escuelas y los procedimientos y técnicas evaluativas. En este contexto, la evaluación de los aprendizajes se plantea como un tema relevante, integrado plenamente con el currículum y el proceso de enseñanza aprendizaje, presentando una diversidad de estrategias, procedimientos e instrumentos evaluativos, los cuales pueden dar cuenta de las innovaciones introducidas en el currículum.

En la actualidad, las instituciones de Educación Superior enfrentan un complejo escenario, donde coexisten y se entrecruzan nuevas demandas, exigencias y expectativas que determinan e influyen una nueva configuración y gestión de la docencia en aula universitaria (Garrido y otros, 2014).

Además de lo anterior, nuestra experiencia en el ámbito de la formación nos indica que el tema de la evaluación no está exenta de conflictos, ya que podemos decir que algunos abogan por desarrollar la evaluación justa en el aula (con un fuerte componente ético), en cambio otros se inclinan por la evaluación objetiva supeditada sólo al valor que ofrecen los contenidos de los programas de formación los cuales deben ser cumplidos. Sabemos que no es fácil poder complementar ambos factores en un proceso de evaluación integral (Pavié, 2011).

Podemos adicionar a lo anterior que para muchos académicos en Chile, la evaluación de los aprendizajes es probablemente una de las áreas más débiles en el ejercicio de su docencia universitaria, y en la experiencia cotidiana de muchas universidades se presenta como un área atomizada en la que con frecuencia los docentes abordarían los procesos de evaluación con criterios propios y escasamente fundamentados. No obstante, existe poca evidencia para respaldar adecuadamente esta afirmación en contextos de educación superior, dado que es un área aún muy poco investigada. Sin embargo, lo anterior es esperable dado que las formas de evaluación que usan los docentes tienden simplemente a reproducir los procesos evaluativos que éstos experimentaron como estudiantes (Himmel 2003; Ibarra 2010 y Ampuero, 2014).

En virtud del anterior, el propósito de este libro que hemos titulado “Buenas prácticas en evaluación de aprendizajes en Educación Superior” es reflexionar sobre el valor educativo de la evaluación y su rol en el mejoramiento cualitativo y equitativo de la Educación Superior. Específicamente, se abordan los fundamentos de la evaluación educativa, sus ámbitos de acción como política educativa, sus fines y compromisos, y su contribución en los procesos de mejora de la calidad de los aprendizajes; se apunta además a proporcionar las bases conceptuales para realizar un proceso sistemático de evaluación acordes con las funciones diagnóstica, formativa de procesos y sumativa de resultados destinado a lograr un mejor rendimiento en el aprendizaje de las materias de estudio en el período regular, así como abordar el análisis de nuevos procedimientos y técnicas de evaluación aplicables a la diversidad de aprendizajes esperados.

Por otra parte, se analiza también la importancia que tiene el profesor como agente prioritario en la evaluación de los aprendizajes, en tanto sea un medio u ocasión de conocimiento y aprendizaje, tanto para el profesor como para el estudiante, incentivando la necesidad de establecer criterios innovadores de actuación que conduzcan hacia una nueva cultura evaluadora.

En general se aborda la evaluación educativa desde enfoque evaluativos y modelos de evaluación. Como también se considera destacar buenas prácticas en Evaluación de aprendizajes basados en desempeños. También se abordan aspectos sobre planificación curricular y evaluación de aprendizajes en cuanto innovación en el diseño de instrumentos y estrategias.

Se consideran también prácticas de evaluación no tradicionales (actividades, estrategias, instrumentos, registros, etc.) en diferentes áreas del saber: Humanidades y Ciencias Sociales, Arquitectura y Tecnología, Salud y el ámbito de la Psicología y el trabajo en redes de evaluación formativa. Todo esto, con el fin identificar cuáles son la mejores estrategias de mejoramiento de las prácticas de evaluación de aprendizajes en la docencia universitaria.

Por todo lo anterior, la presente obra pretende ser un texto de referencia inicial para identificar en qué fundamentos se basa la efectividad docente para efectos de la evaluación de los procesos de enseñanza y aprendizaje en la Enseñanza Superior. Y tiene su punto de partida este libro como uno de los productos comprometidos en el proyecto ULA 1306 titulado “Mejoramiento de la Estrategia Institucional de evaluación de aprendizajes basados en desempeños para impactar en el logro progresivo de resultados de aprendizaje“. Proyecto financiado a partir de la convocatoria 2013 en el marco del Fondo de Desarrollo Institucional del Ministerio de Educación de Chile.

También podemos agregar a lo anterior que este texto busca enriquecer y contribuir a la reflexión, discusión y construcción de conocimiento acerca de los procesos teóricos y prácticos vinculados a la evaluación de los aprendizajes, los cuales se han puesto en práctica en instituciones de Educación Superior en los últimos años. Así, a partir de lo desarrollado en la páginas que siguen, se espera que en base a los análisis, propuestas y experiencias presentadas se comprendan de mejor manera las experiencias asociadas a los complejos procesos evaluativos que los nuevos escenarios nos demandan y que estas mismas experiencias contribuyan a mejorar los resultados de desempeño y el aprendijzaje efectivo de los estudiantes, que debería ser el fin último de la evaluación.
Con el objetivo de enfatizar el aporte de cada artículo, es que el libro se divide en dos partes. La primera, la que lleva por título “La evaluación de los aprendizajes desde la perspectiva de la Docencia Universitaria”, el cual presenta cinco artículos que analizan y describen diversas problemáticas que presentan tanto los procesos de evaluación como el rol de la formación del profesorado ad hoc. Lo anterior visto desde la estructuración de redes de evaluación formativa, modelos y criterios referenciales que se deben consideran en este ámbito. Los artículos aquí incluidos son los aportes de los autores Víctor López P., Carolina Hamodi y Teresa López P., de la Universidad de Valladolid, España;; Alex Pavié N., de la Universidad de Los Lagos, Chile; Silvia Calvo J., de la Universidad de Santiago, Chile; Daniel Friedrich de la Universidad de Columbia, Estados Unidos y Alexis Soto S. y Alex Véliz B., de la Universidad Mayor y de Los Lagos, respectivamente.

La segunda, titulada “Experiencias y casos de innovación en evaluación de aprendizajes en Universidades Chilenas”, la que presenta seis artículos, los cuales son el resultado de innovaciones realizadas a partir de Proyectos Internos adjudicados por académicos de la Escuela de Pedagogía y de diversos Departamentos Académicos de la Universidad de Los Lagos tanto de los campus Osorno y Puerto Montt. Aquí se exponen experiencias, análisis de innovaciones y acciones de mejoramiento de prácticas de evaluación de aprendizajes llevadas a cabo en aula en distintas carreras. Así, nos encontramos con los aportes de los autores Sergio Ávila V. y Marcia Adams M; Marcela Cruzat A. y Mónica Ávila Á.; Mª Paz Contreras, Ángela Pérez y Grisneldy Reyes; Brenda Lara S., Raquel Pereira B. y Paola Alvarado T.; Soraya Espinoza M., Ramón Vivanco M., Víctor Venegas G., Jorge Yaitul S. y Carolin Águila C.; y, finalmente, la académica Daniela Caro K.

Son veinticinco autores que contribuyen con once artículos a la construcción de conocimiento y de soluciones a una problemática permanente que aborda la demanda de nuevas políticas, estrategias y experiencias de práctica docente en la evaluación de aprendizajes en el ámbito de la Docencia en Educación Superior.

 

Referencias bibliográficas

  • Ampuero, N. y otros (2014). “Evaluación de aprendizajes en el contexto de innovaciones curriculares en el pregrado en Universidades Chilenas”, en libro Evaluación del Aprendizaje en innovaciones curriculares de la Educación Superior, CINDA. Santiago de Chile.
  • Garrido, J. Arenas, A. y Contreras, D. (2014). Mejorando las prácticas de evaluación de los aprendizajes en la Docencia Universitaria. Ediciones Universitarias de Valparaíso. Chile.
  • Himmel, E. (2003). Evaluación de aprendizajes en la Educación Superior: Una reflexión necesaria. Revista Pensamiento Educativo, Vol.33, pp. 199-211, Santiago, Chile.
  • Ibarra, M., Rodríguez, G. (2010). Aproximación al discurso dominante sobre la Evaluación del Aprendizaje en la Universidad. Revista de Educación Española, 351, 385-407.
  • Pavié, A. (2011). “Enfoque basado en competencias: indicaciones sobre la evaluación de los aprendizajes”, en Revista Intersecciones Educativas, Año 3. ISSN 0718-7416, Universidad de Los Lagos, Chile.