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“Buenas prácticas en el aula”
Martes, 20 Noviembre 2018 14:18

El sentido de la evaluación en el aula

Escrito por Alex Pavié
Director Escuela de Pedagogía - Dr. Alex Pavié N. Director Escuela de Pedagogía - Dr. Alex Pavié N.

Ante un contexto que ha estado marcado por un debate nacional tensionado por las diversas reformas en materias educacionales, el sistema educativo se encuentra excesivamente concentrado en evaluar los resultados de los niños en sus aprendizajes, acción que también involucra a padres, a los colegios y, por cierto, a los profesores.

Así, debemos tener presente que la idea de los procesos evaluativos como lo señalan la Política para el fortalecimiento de la evaluación en aula del 2017 o el Plan de Evaluaciones 2016-2020, es avanzar hacia un uso más pedagógico de la evaluación, la que se vincula a desarrollar el aprendizaje como un aspecto intrínseco de la enseñanza. Considerando lo anterior, a veces no tenemos tan presente que ser evaluado nunca es una situación neutra y que siempre provoca ansiedad. Incluso, ha habido en los últimos años un aumento en la cantidad de pruebas debido a una escolarización excesiva. Se han llegado a aplicar hasta 15 pruebas por año, lo que causa una presión extra tanto en los niños como también en los padres. Incluyendo a aquellos que son buenos estudiantes. Mejor ni decir de aquellos que tiene dificultades de aprendizaje, para quienes un proceso evaluativo se puede tornar incluso traumático.

La idea no es “pillar” al estudiante evaluándolo con instrumentos que no priorizan esta acción como una oportunidad formativa para reforzar el contenido mismo y el aprendizaje, y le sirva además al profesor como un insumo para una mejor toma de decisiones tanto a el nivel didáctico, como evaluativo en sí. Los contenidos incluidos en las pruebas siguen siendo muchos y de una alta dificultad.
La evaluación sigue siendo de carácter principalmente cuantitativa, obviando los aspectos cualitativos del aprendizaje. Muchas veces se utilizan instrumentos inadecuados y con escasa validez. Así, para mejorar esta situación ponemos el foco aquí en la noción de evaluación formativa en sus estrategias de evaluación de los aprendizajes y el énfasis en la individualización de los procesos escolares acorde a las capacidades de los estudiantes. Ante lo planteado, hoy surge una demanda para fortalecer la evaluación en el aula, la que debe considerar en un nivel prioritario disminuir la presión a los estudiantes. También se debe revisar constantemente la calidad de los sistemas y reglamentos de evaluación en los centros educativos; incorporar la evaluación de aula en instancias de desarrollo profesional docente ydemandarle al Estado una mayor responsabilidad del proceso formativo.

Finalmente, debemos re-significar el sentido de la evaluación y responder básicamente si seguimos evaluando para controlar y constatar resultados esperados, más que para reorientar los aprendizajes y tomar decisiones didácticas y metodológicas efectivas.